PRUEBA: Warg Explora 38 L – mochila de viaje con apertura tipo maleta
La prueba la realizó David Šrubař durante un viaje de cuatro días en tren a Polonia y otras excursiones por distintas ciudades. Puedes descubrir más sobre el probador aquí.
Valoración rápida
La Warg Explora me resultó una buena compañera de viaje. Gracias a su forma angulosa y a su apertura perimetral, funciona casi como una maleta, solo que, en lugar de arrastrarla, te la echas a la espalda. Aprecié sobre todo lo bien organizado que está su interior, sus correas cómodas y la cantidad de bolsillos. Sin embargo, también hay un par de detalles a los que hay que prestar atención, sobre todo el cinturón lumbar no desmontable y la falta de protección contra la lluvia. Para escapadas de fin de semana, viajes en tren o como mochila de cabina, me la llavería otra vez sin dudarlo.
Valoración
Pros
- gran cantidad de bolsillos
- varias asas que permiten coger la mochila prácticamente desde cualquier lado
- acolchado cómodo en la espalda y los tirantes
- correa pectoral y cinturón lumbar
- bolsillo elástico para una botella
- dimensiones adecuadas como equipaje de cabina en numerosas aerolíneas
- compartimento independiente y seguro para el portátil
- presillas en la parte delantera de la mochila
- apartura del compartimento principal tipo maleta
- bajo peso
Contras
- cinturón lumbar no desmontable
- carece de tratamiento repelente al agua
- falta de gancho para las llaves
- el respaldo corto puede no resultar cómodo para todo el mundo
Cómo se realizó la prueba
Probé la mochila en verano durante un viaje de cuatro días en tren a Polonia, a orillas del mar Báltico, y en otros desplazamientos y excursiones por distintas ciudades. Para viajes similares, suelo llevar ropa, una sudadera, una chaqueta ligera, productos de higiene personal, dispositivos electrónicos, una linterna frontal, un paraguas, pantuflas y una botella de agua. La Explora tiene una capacidad de 38 litros y, gracias a la distribución del compartimento principal, pude guardar todo lo necesario sin problemas.

Comodidad incluso con una buena carga
Desde el primer momento en el que me la puse, la mochila me resultó cómoda. Los tirantes están bien diseñados y acolchados, y la parte de la espalda también resulta cómoda. Ni siquiera después de recorrer unos kilómetros por la ciudad tuve la sensación de que me apretara en alguna parte o de que los tirantes se me clavaran.
Como ya he mencionado en la Valoración rápida, durante la prueba cargué la mochila con más de 7,5 kilogramos y me puse en marcha cuesta arriba. Debo decir que apenas notaba que llevaba tanto peso. En mi opinión, la carga ideal es hasta unos ocho kilogramos. Más allá de eso, no añadiría nada más, salvo quizá un kilo de filetes empanados para el almuerzo.
También aprecio la correa pectoral y el cinturón lumbar. Intenté correr un poco con la mochila y se mantuvo bien sujeta a la espalda. Así que, si alguna vez tengo que correr para no perder un tren o un autobús, sé que la Explora aguantará un pequeño esprint.
Una maleta a la espalda
Lo que más me gusta a la hora de preparar la mochila es su abertura principal perimetral. Gracias a ella, la mochila se puede abrir casi por completo, como una maleta, y puedo acceder fácilmente todas mis cosas. No tengo que sacar la mitad del contenido solo porque busco algo que está en el fondo.
En el interior hay tres bolsillos de malla de distintos tamaños. El más grande lo utilizaba para la ropa, el mediano para la ropa interior y en el más pequeño caben las pantuflas, productos de higiene u otros objetos pequeños. Además, gracias a la malla, puedo ver qué tengo en cada sitio, así que la mochila no se convierte en un agujero negro donde desaparecen los calcetines.
También me resultó útil el compartimento intependiente para el portátil. En él cabía sin problemas un portátil de 16" y aún sobraba espacio. También cabe una tableta, un libro o una guía turística; además, el compartimento cuenta con un sistema que evita que se abra accidentalmente.
En la parte delantera hay otros dos bolsillos para objetos pequeños y algo de comer, además de cuatro presillas a las que puedes sujetar, por ejemplo, una chaqueta con un mosquetón o un cordón elástico. También resultan muy útiles las asas grandes de la parte superior, lateral e inferior, algo que aprecié sobre todo al cambiar de tren. El el bolsillo elástico lateral cabía sin problemas mi botella de un litro y podía acceder a ella incluso mietras caminaba. Eso sí, las botellas más grandes, como las Nalgene, entran más por fuerza de voluntad que por comodidad.
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Qué mejoraría de la mochila
El cinturón lumbar es fijo y no se puede desmontar. Si no queieres utilizarlo, puedes guardarlo en el espacio situado detrás del sistema de espalda, pero puede que esto no resulte cómodo para todo el mundo.
También apreciaría una mejor protección contra la lluvia. Las cremalleras no son impermeables y el material tampoco cuenta con un tratamiento repelente al agua especialmente eficaz. Para viajar por la ciudad, en tren o en avión resulta suficiente, pero en una excursión más larga podría suponer un problema.
Y luego hay un pequeño detalle personal: un gancho para las llaves. Lo echo de menos. Así no tendría que buscar las llaves en las profundidades de la mochila.
Por lo demás, la mochila no crujió en ningún momento durante la prueba, las cremalleras no se atascaron y el tejido no presentó signos de desgaste ni daños. Además, la mochila mantiene su forma angulosa, aunque no esté completamente llena.
Resumen
La Warg Explora 38 L me resultó práctica como mochila de viaje para excursiones de varios días, viajes en tren y desplezamientos por las ciudades. Lo que más me gustó fue su apertura tipo maleta que me permite tener todo bien organizado.
Me resultó cómoda incluso con bastante peso, las correas no se me clavaban y, al moverme más rápido, se mentenía bien sujeta a la espalda. Además, ofrece numerosos bolsillos, un compartimento independiente para el portátil, presillas prácticas y asas por todos lados.
La recomendaría sobre todo a quienes viajan a menudo en tren, autobús o avión y queiren tener sus cosas bien organizadas sin tener que arrastrar una maleta. Eso sí, hay que tener en cuenta que el cinturón lumbar no se puede desmontar y, si hace mal tiempo, llevaría alguna protección contra la lluvia.




























































