La válvula DLF está diseñada con un perfil plano, lo que garantiza la máxima comodidad tanto en su uso como en su almacenamiento, además de minimizar el riesgo de daños durante la manipulación. Su característica clave son sus dos orificios:
- Orificio de entrada, equipado con una válvula antirretorno que evita la fuga de aire durante el inflado.
- Orificio de salida, diseñado para un desinflado rápido y completo.
Sin complicaciones: basta con abrir la válvula y el aire se libera en cuestión de segundos. Además, la válvula antirretorno permite un ajuste preciso de la presión; simplemente hay que presionar ligeramente para regular la cantidad de aire según las necesidades del momento.