Qué debes saber a la hora de elegir calzado
Antes de empezar a elegir, piensa sobre todo dónde vas a utilizar el calzado, qué tipo de terreno te espera y cuánto durarán tus rutas. El tipo de terreno te ayudará a decidir qué modelo es el más adecuado.
¿Calzado bajo o de caña media?
La altura del calzado influye principalmente en la sujeción y la estabilidad. Los modelos bajos son más ligeros y resultan adecuados para excursiones cortas, caminos acondicionados y un ritmo más ágil. Los modelos de caña media y alta ofrecen mayor sujeción en terrenos irregulares, rutas más largas o cuando llevas una mochila pesada.
Material y membrana
El material influye en el peso, la resistencia, la transpirabilidad y el mantenimiento. El calzado sintético suele ser más ligero y se seca más rápido, mientras que los modelos de piel son más resistentes y suelen ofrecer una mayor sujeción. Una membrana para condiciones húmedas resulta especialmente útil cuando el tiempo es cambiante.
Suela y rigidez
Para caminos acondicionados basta con un calzado más flexible y con un dibujo menos marcado. Para terrenos pedregosos, húmedos o de montaña, elige una construcción más robusta y una suela con un dibujo más pronunciado. Un paso más seguro se agradece especialmente en superficies resbaladizas e irregulares.
La talla adecuada
El calzado de senderismo no debe apretar, pero tampoco permitir que el pie se deslice en su interior. Deja suficiente espacio en la zona de los dedos y asegúrate de que el talón quede bien sujeto. Elegir la talla adecuada es fundamental para mantener la comodidad incluso en rutas largas.