Cómo elegir una chaqueta: una guía práctica
Guía rápida para elegir:
- Decide para qué actividad la necesitas.
- Ten claro qué condiciones meteorológicas debe soportar.
- Elige si la chaqueta debe abrigar por sí sola o si vas a combinarla con otras prendas.
- En función de la actividad, ten en cuenta la impermeabilidad, la transpirabilidad y la protección contra el viento.
- Por último, comprueba el corte y los detalles prácticos.
Por lo tanto, la cuestión fundamental es siempre para qué actividad vas a usar la chaqueta. Al correr o hacer senderismo a buen ritmo, necesitas sobre todo evacuar la humedad y el exceso de calor, mientras que si vas a estar parado en invierno, te preocuparán más el confort térmico y la protección contra el viento.

1. ¿Qué características de una chaqueta debes tener en cuenta?
A la hora de elegir una chaqueta funcional, lo más habitual es que te encuentres con características como la impermeabilidad, la transpirabilidad y la resistencia al viento. Estas propiedades están relacionadas entre sí y, a la hora de elegir entre ellas, tendrás que buscar un equilibrio.
A. Impermeabilidad: ¿qué significan los valores en mm?
La impermeabilidad se suele indicar mediante una columna de agua en milímetros. Esta cifra indica qué presión del agua puede soportar el material durante el uso antes de empezar a calar. Cuanto mayor sea el valor, mayor será la protección frente al agua. En la práctica, no es solo la lluvia la que ejerce presión sobre el material; también lo hacen, por ejemplo, las correas de la mochila. Por eso, para ir a la montaña o hacer rutas largas, conviene contar con cierto margen de seguridad.
= Cuanto mayor sea el valor, mayor será la impermeabilidad del material.
| Columna de agua | Uso aproximado |
| hasta 5 000 mm | ciudad, paseos y chubascos breves |
| 5 000–10 000 mm | excursiones sencillas y senderismo habitual |
| 10 000–15 000 mm | senderismo frecuente y exposiciones más prolongadas a la lluvia |
| 15 000–20 000 mm | montaña, senderismo más exigente y condiciones meteorológicas adversas |
| 20 000+ mm | condiciones de alta montaña exigentes, lluvia prolongada o nieve húmeda |
B. Transpirabilidad: cuanto más te mueves, más importante es
La transpirabilidad determina la capacidad de la chaqueta para evacuar el vapor de agua y la humedad del cuerpo. Cuando realizas actividad física, agradecerás llevar una chaqueta transpirable que evacúe bien la humedad, mientras que, si estás parado al aire libre, es más importante que retenga bien el calor.
La transpirabilidad se suele expresar en g/m²/24 h. Este valor indica cuántos gramos de vapor de agua puede dejar pasar un metro cuadrado de material en 24 horas.
= Cuanto mayor sea el valor, más transpirable será el material.
| Transpirabilidad | Uso aproximado |
| hasta 10 000 g/m²/24 h | ciudad, paseos, actividad suave |
| 10 000–15 000 g/m²/24 h | senderismo habitual |
| 15 000–20 000 g/m²/24 h | senderismo a buen ritmo y trekking |
| 20 000+ g/m²/24 h | running, esquí de travesía y otras actividades intensas |
En algunas chaquetas también puedes encontrar el valor RET. En este caso se aplica la lógica contraria: cuanto menor sea el número, mayor será la transpirabilidad.
C. Resistencia al viento: para evitar que el viento te enfríe rápidamente
El viento puede reducir considerablemente la temperatura percibida, por lo que la resistencia al viento es importante no solo en invierno, sino también, por ejemplo, en una cresta de montaña, al montar en bicicleta o durante una parada en una ruta. A diferencia de la columna de agua, no suele expresarse mediante una única cifra fácil de comparar. Por eso, guíate principalmente por el tipo de chaqueta y el uso para el que está pensada.
Por ejemplo: las chaquetas cortavientos y las hardshell ofrecen una alta protección contra el viento, mientras que las softshell suelen ofrecer un equilibrio entre resistencia al viento y transpirabilidad.
En la práctica, cuando te mueves a buen ritmo necesitas que la chaqueta evacúe el exceso de calor; en cambio, cuando estás parado o hace mucho viento, lo que buscas es bloquear al máximo el paso del aire.

2. ¿Chaqueta con aislamiento o sin aislamiento?
Otra cuestión es si quieres una chaqueta con aislamiento térmico o sin él. Una chaqueta con aislamiento térmico es ideal sobre todo para el uso diario en invierno, para esquiar o para actividades en las que no te mueves demasiado. Una chaqueta sin aislamiento térmico es más práctica para el senderismo y el deporte: te protege de las inclemencias del tiempo y te permite regular el calor con otras capas. Durante una subida te quitas una capa y, cuando haces una parada, te la vuelves a poner.

3. ¿Qué tipo de chaqueta elegir?
- Chaqueta softshell: una opción transpirable y resistente al viento para senderismo y actividades físicas con tiempo moderado.
- Chaqueta con membrana o hardshell: protege de forma fiable contra el viento y la lluvia, por lo que es ideal sobre todo para la montaña y el tiempo cambiante.
- Chaqueta cortavientos: chaqueta ligera y compacta para correr, montar en bicicleta y hacer senderismo a buen ritmo, que protege principalmente del viento.
- Chaqueta sintética con aislamiento térmico: chaqueta cálida, tanto para hombre como para mujer, ideal para el frío y las condiciones húmedas, que funciona bien incluso si se humedece parcialmente.
- Chaqueta de plumón: una opción muy cálida, ligera y compacta, ideal sobre todo para el frío seco.
- Chaqueta de esquí y snowboard: chaqueta para deportes de invierno que ofrece una buena protección contra el viento, la nieve y el agua, y cuenta con detalles prácticos para la pista.
| Quiero una chaqueta para… | Lo más adecuado | Fíjate sobre todo en |
| uso diario y excursiones | chaqueta softshell o con aislamiento térmico | comodidad, resistencia al viento y confort térmico |
| senderismo y tiempo cambiante | chaqueta softshell o con membrana | transpirabilidad, protección contra el viento y la lluvia |
| lluvia y montaña | chaqueta con membrana | columna de agua, transpirabilidad, costuras selladas |
| running y ciclismo | chaqueta cortavientos o chaqueta deportiva ligera | transpirabilidad, bajo peso, compacidad |
| tiempo frío | chaqueta sintética o de plumón | aislamiento térmico y protección contra el viento |
| senderismo invernal | chaqueta hardshell + otras capas | resistencia al viento, impermeabilidad y espacio para vestirse por capas |
| esquí y snowboard | chaqueta de esquí o de snowboard | impermeabilidad, resistencia al viento y ventilación |
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4. ¿Cómo saber si la chaqueta te queda bien?
La chaqueta no debería limitar tus movimientos al levantar los brazos, agacharte o girar el cuerpo. Las mangas deben seguir siendo lo suficientemente largas incluso al moverte, la capucha no debe obstaculizar la visión y debajo de la chaqueta debe quedar espacio para las capas que tengas pensado llevar. Si sales con mochila, comprueba también que el cinturón lumbar no tape los bolsillos y que los tirantes no te presionen en ningún punto.
5. ¿En qué detalles merece la pena fijarse?
En cuanto a la chaqueta, fíjate sobre todo en:
- cremalleras de ventilación
- bolsillos accesibles
- parte trasera alargada
- posibilidad de ajustar los puños y el bajo
Para esquiar, te vendrán bien el faldón antinieve y el bolsillo para el forfait; en cambio, si buscas una chaqueta para llevar en la mochila, conviene que sea ligera y compacta.

Para terminar
A la hora de elegir una chaqueta, no hace falta buscar el modelo con la mayor columna de agua ni con el mayor número de prestaciones. Lo más importante es siempre dónde la vas a llevar, cuánto te vas a mover y de qué condiciones meteorológicas debe protegerte. Cuando sabes lo que te espera, elegir la chaqueta adecuada resulta mucho más sencillo.































