Dormir al raso (vivaquear): una vuelta a la naturaleza

Descripción: Vivaquear consiste en pasar una sola noche en un mismo lugar. De este modo, se puede pernoctar prácticamente en cualquier sitio donde no esté expresamente prohibido.
Contenido |
Introducción
Sin embargo, dormir al raso, o vivaquear, también requiere un poco de preparación. Necesitamos saber dónde podemos hacerlo, qué llevar y qué ponernos. Solo así podremos disfrutar de un contacto auténtico con la naturaleza. Veamos qué equipamiento preparar, cuál es la diferencia entre vivaquear, hacer camping y acampar en la naturaleza, y cuáles son las diez reglas de oro para vivaquear de forma responsable.
¿Qué es el vivac?
Vivaquear es simplemente otra forma de decir dormir al raso. Según la definición establecida, consiste en pasar una sola noche en plena naturaleza sin utilizar tienda de campaña ni otro tipo de refugio, y sin otros elementos propios de una estancia prolongada. Es muy popular entre los excursionistas, pero también en rutas de montaña, expediciones y todo tipo de salidas ligeras. Simplemente colocas la colchoneta en el suelo, te acuestas y, por la mañana, no queda rastro de tu paso por el lugar. A diferencia del vivac, acampar en plena naturaleza —con tienda de campaña o bajo algún refugio— está prohibido en muchos países, incluida España.
¿Qué es un saco de vivac?
Al vivaquear, se utiliza un saco de vivac para protegerse de la lluvia. Se trata de una funda impermeable que crea una capa protectora exterior y evita que tu saco de dormir se moje. Sin embargo, sigue siendo lo suficientemente transpirable como para que no te despiertes por la mañana empapado por tu propio sudor. En realidad, el saco de vivac envuelve el saco de dormir en el que vas a dormir. Un forro para saco de dormir es práctico, porque retiene toda la suciedad, pero también supone un peso extra que tendrás que llevar.
10 principios para pernoctar en la naturaleza de forma respetuosa
1. Respeta la naturaleza: compórtate de forma respetuosa, sin hacer ruido innecesario ni dañar el entorno. Llévate todo lo que hayas traído. Asegúrate de antemano de que en ese lugar se puede hacer fuego y de que es seguro.
CONSEJO: Con una fiambrera y unos cubiertos de viaje podrás comer cómodamente y después guardarlo todo en la mochila.
2. Elige bien el lugar: escoge un sitio donde no corras peligro por el agua, el viento ni la caída de ramas o piedras. Cuando hace viento, un valle puede protegerte; si llueve, los refugios de montaña o los árboles pueden ser una buena opción. Eso sí, evita los árboles durante una tormenta. Presta también atención a los cursos de agua cercanos: ¿podrían desbordarse sin previo aviso e inundar el lugar donde vas a pasar la noche?
3. Cuidado con la fauna silvestre: elige el lugar donde pasar la noche mientras aún haya luz; así evitarás sorpresas desagradables, como un hormiguero o un nido de avispas. Y nunca te tumbes en una senda abierta por animales: de verdad, no querrás recibir una visita nocturna.
4. Prepárate para las condiciones meteorológicas: consulta la previsión actual, vístete adecuadamente y equípate para pasar la noche. Presta especial atención a la elección del saco de dormir, para que no te pille por sorpresa un frío desagradable al amanecer. Y aíslate bien del suelo.
5. Mantén el fuego bajo control: asegúrate de que puedes encenderlo y de que no hay riesgo de incendio. No lo dejes desatendido y apágalo antes de irte.
6. Protege la comida: incluso en nuestro país, los alimentos pueden atraer a animales salvajes. Guárdalos siempre bien protegidos y, a ser posible, cuélgalos en lugares elevados.
7. Piensa en la seguridad: en plena naturaleza viven animales salvajes y también existe riesgo de sufrir lesiones. Llévate un botiquín básico.
8. Guarda siempre bien la comida: los alimentos atraen a los animales, así que guárdalos en bolsas o recipientes cerrados.
9. Ten un plan B: conviene pensar de antemano qué harás si el tiempo empeora.
10. Situaciones imprevistas: siempre conviene llevar unos calcetines secos y una camiseta seca de recambio, una linterna, una barrita energética y una botella de agua. Si vas a guiarte por GPS, no te olvides la batería externa en casa.
CONSEJO: ¿Qué hacer con las botas al vivaquear? Por la noche, colócalas con las suelas hacia arriba y, a ser posible, cuélgalas de alguna rama o déjalas elevadas. Así no les entrará agua de lluvia y se meterán menos insectos dentro.

Descripción: El sol se pone, la naturaleza se va durmiendo poco a poco y nosotros con ella. Así, la noche adquiere un encanto único.
Ventajas del vivac
La principal ventaja es el contacto intenso con la naturaleza. Antes de que anochezca, puedes disfrutar de unas vistas magníficas del entorno. Por la noche, te duermes bajo un manto de estrellas, acompañado por los sonidos del bosque, la montaña o el agua. Una suave brisa te acaricia el rostro y, por la mañana, te despiertas con los primeros rayos del sol. Otra gran ventaja es la libertad y la flexibilidad. Al dormir al raso, no estás limitado a un lugar concreto. Con un equipamiento mínimo, también reduces tu huella ecológica, sobre todo si eliges ese equipo pequeño con un enfoque responsable.
Desventajas del vivac
Hay que reconocer que vivaquear no es para todo el mundo. Al dormir al raso, estás expuesto a todos los caprichos de la naturaleza, lo que reduce considerablemente la comodidad durante la noche. Los insectos omnipresentes y los animales salvajes pueden resultar molestos.

Descripción: Para mantener a raya a los insectos molestos, lo mejor es hacer fuego y usar un repelente de calidad. Eso sí, recomendamos mantener una distancia de seguridad con respecto al fuego y, en lugar de una colchoneta hinchable —que podría quemarse—, llevar una de espuma.
Vivac con niños
Para los niños, dormir al raso es una experiencia que recordarán toda la vida. Sin embargo, hay que asegurarse de que sea una experiencia positiva. Se necesita un lugar seguro y hay que garantizar que los niños estén abrigados y secos. Lo fundamental es contar con un saco de dormir infantil de calidad y una colchoneta. Una gran forma de motivarlos es dejar que preparen su propio equipo, por ejemplo, una mochila infantil en la que puedan llevar una botella de agua, un tentempié y, si hace falta, una camiseta de recambio.

Descripción: Pasar la noche en una hamaca no solo es cómodo, sino que también te ofrece cierta protección frente a los animales.
Dormir al raso en invierno
Ni siquiera en los meses de invierno tienes por qué renunciar a vivaquear. Aunque, sin duda, es más exigente que hacerlo en verano. ¿Para qué hay que prepararse?
1. Frío intenso: la temperatura puede bajar por debajo de cero. Piensa siempre en vestirte por capas para mantener calientes tanto el cuerpo como las extremidades. No escatimes en un saco de dormir de invierno, unos guantes y un gorro. La ropa interior y los calcetines de lana merina también te ayudarán a mantener el calor.
2. Días más cortos: no olvides empezar a buscar con antelación un lugar donde pasar la noche.
3. Nieve y hielo: en invierno, la nieve actúa como aislante natural, pero también dificulta el desplazamiento y la preparación del lugar para pasar la noche. El hielo es siempre un factor de riesgo que hay que tener en cuenta. Elige colchonetas con un valor R mínimo de 5.
¿Dónde vivaquear en invierno?
Busca un lugar protegido del viento. Las zonas de arbolado denso, los matorrales y las rocas constituyen una barrera natural. Las irregularidades del terreno también pueden ser de ayuda. La superficie para pasar la noche debe ser plana, seca y firme. Si por la noche quieres hacer fuego, busca un lugar donde haya suficiente leña seca. Asegúrate de que no te encuentras en un canal de avalancha y de que bajo la nieve hay suelo firme. Cuidado con las cornisas de nieve.
Enlaces útiles
Autor: Lucie Krůčková
Fuentes: archivo de la autora
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