Las ampollas en los pies pueden dar guerra

¿Quieres disfrutar del trekking? Elige ropa adecuada y calzado de calidad.
Las botas de senderismo adecuadas pueden convertirse durante muchos años en tus compañeras inseparables y de confianza en tus aventuras. Para ello, hay dos cosas fundamentales: prestar suficiente atención a la elección del calzado y no olvidarte de su mantenimiento y los cuidados necesarios.
¿Cómo se forman las ampollas en los pies?
Una ampolla es una lesión de la capa más superficial de la piel. Debido a la fricción, la presión, el calor o el frío, esta capa se separa de la capa intermedia, la dermis. Entre ambas se forma un espacio que se llena con una especie de líquido. A esta burbuja llena de líquido la llamamos ampolla.
¿En qué fase se puede prevenir la aparición de ampollas?
Las ampollas en los pies no aparecen de la nada. Su formación sigue un proceso, y si reaccionamos a tiempo, podemos evitarlas. En condiciones ideales, los pies están lisos y sin ampollas. En cuanto aparezcan en el pie zonas sensibles y calientes, conviene estar atentos, porque pueden convertirse rápidamente en ampollas. En ese momento, hay que parar, quitarse el calzado y descansar. Si es posible, ayuda cambiarse los calcetines por unos funcionales de buena calidad.
Si no lo hacemos, al poco tiempo aparecerá una molesta ampolla llena de líquido. Duele, limita el movimiento y puede ralentizarnos considerablemente. Si seguimos ignorando el problema, la ampolla puede reventar o desprenderse por completo. En ese caso, ya se trata de una herida abierta que puede convertirse en una vía de entrada para infecciones. Por no hablar de que, en esta fase, el dolor ya es realmente intenso.
¿Se pueden evitar por completo las ampollas?
Es fundamental elegir un calzado adecuado y que se ajuste bien. Elige siempre el calzado en función del tipo de terreno por el que vayas a caminar y teniendo en cuenta las condiciones meteorológicas. Para excursiones cortas, lo ideal son unas botas de trekking ligeras y, en verano, unas sandalias cómodas. Para terrenos más exigentes, elige botas de trekking de caña más alta; para la montaña, opta por botas de montaña de cuero.
Del mismo modo, distingue entre el calzado adecuado para caminatas largas y las zapatillas de trail running. Su construcción no solo favorece tu rendimiento, sino que también proporciona sujeción en los puntos adecuados para cada actividad. Un calzado mal elegido puede provocar rozaduras y, posteriormente, ampollas.

Un calzado bien elegido, que proporciona sujeción y mantiene los pies secos, es la base para disfrutar de una buena excursión.
¿Cómo elegir un calzado de calidad?
No conviene escatimar demasiado en el calzado. Y no nos referimos solo al dinero. Dedica el tiempo y la atención necesarios a la elección del calzado. Te compensará.
1. Debe quedar bien: el calzado debe ajustarse bien desde el primer momento. Pruébatelo siempre y reserva un rato por la tarde para hacerlo, cuando los pies ya estén ligeramente hinchados tras todo el día. No confíes en que luego ceda y deje de apretar.
CONSEJO: La numeración de las tallas de calzado puede variar según el fabricante. Esta práctica guía te ayudará a elegir la talla adecuada.
2. Material: los materiales sintéticos modernos pueden ser muy funcionales y ligeros. El cuero, por su parte, destaca por su resistencia y se adapta con el tiempo a la forma de tu pie. Sin embargo, debes tener en cuenta que el calzado de cuero pesa más.
3. Transpirabilidad: uno de los factores que pueden provocar la aparición de ampollas es el sudor de los pies. Un calzado suficientemente transpirable ayuda a evacuar la humedad y a mantener los pies secos durante más tiempo.
4. Impermeabilidad: si prevés que va a llover y que el terreno estará mojado, una membrana impermeable mantendrá tus pies secos. Sin embargo, ten en cuenta que, cuando hace calor, los pies sudan rápidamente con este tipo de calzado.
5. Buena sujeción: el calzado debe ajustarse bien al pie, la suela debe proporcionar suficiente sujeción al caminar y el talón debe quedar bien sujeto.
¿Con qué tipo de calzado hay que tener cuidado?
El calzado demasiado ajustado o que no se adapta bien al pie es casi una garantía de que te saldrán ampollas. Algo parecido puede ocurrir incluso con un calzado nuevo y de buena calidad si te lanzas directamente a una ruta larga sin haberlo adaptado antes al pie. El calzado fabricado con materiales no transpirables y que no evacua la humedad también puede causar problemas.
Trucos de viajeros experimentados
- Además del calzado, presta también atención a los calcetines. Un material de calidad y una talla adecuada ayudarán a evacuar bien la humedad. Una excelente opción son los calcetines de lana merino o de materiales sintéticos funcionales.
CONSEJO: Lleva siempre en la mochila un par de calcetines limpios de repuesto. A veces pueden marcar justo esa pequeña diferencia que te proteja de las ampollas.
- También puedes probar a llevar doble calcetín: la primera capa evacua la humedad y la segunda reduce la fricción.
- Las plantillas deportivas pueden ser de ayuda, ya que actúan de forma preventiva contra el dolor de pies, las rozaduras y las ampollas.
- ¿Te sudan mucho los pies? Prueba a utilizar un talco antibacteriano especial que reduzca tanto la fricción como la humedad en el calzado.
- Ponte tiritas de forma preventiva en las zonas donde te salen ampollas al caminar durante mucho tiempo. Algunas personas son más propensas a sufrirlas. En ese caso, puedes intentar cubrir las zonas sensibles con una tirita normal antes de salir.
¿Cómo tratar una ampolla una vez que ha aparecido?
Lo ideal es quitarse el calzado en el que se ha formado la ampolla y dejar que los pies descansen. El líquido que contiene la ampolla ayuda a que la piel lesionada se cure. No se debe pinchar la ampolla, ya que aumenta el riesgo de infección. Sin embargo, estos consejos son estupendos cuando no estás de ruta. Cuando estás en plena marcha, normalmente no puedes permitirte parar a descansar por una sola ampolla.

Qué hacer con las ampollas y cómo tratarlas de la forma más segura posible
1. Entorno higiénico: antes de decidir pinchar la ampolla, asegúrate de que todo esté lo más limpio posible. Enjuaga el pie con agua limpia y lávate las manos. Si tienes desinfectante, desinfecta la aguja; también puede esterilizarse con fuego.
CONSEJO: Para excursiones largas, siempre conviene llevar un botiquín de viaje con lo básico para primeros auxilios, no solo para tratar ampollas.
2. Pinchar la ampolla: pincha con cuidado una ampolla grande y dolorosa con una aguja estéril y deja que salga el líquido. Nunca retires la piel, ya que protege la dermis dañada.
3. Desinfección: desinfecta bien la zona para evitar infecciones.
CONSEJO: Un bálsamo para la piel puede ayudar a tratar la piel irritada, las rozaduras y las pequeñas heridas.
4. Protección adicional: cubre la ampolla con un apósito especial o, si es demasiado grande, protégela con un vendaje estéril. Los apósitos para ampollas ayudan a mantener la zona limpia y aceleran la cicatrización.
5. Descanso: en cuanto puedas, detente y descansa. Seguir caminando puede empeorar la ampolla.
CONSEJO: Puedes favorecer la curación cuidando bien la zona lesionada. Mantenla limpia, seca y protegida. Cambiar de calzado también puede aliviar las molestias. Recomendamos unas sandalias o chanclas cómodas que permitan que la zona lesionada esté bien ventilada.
Enlaces útiles
Autora: Lucie Krůčková
Fuentes: archivo de la autora, lasportiva.com, unsplash.com
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