Сómo viajar ligero?
En las rutas largas se nota la diferencia entre el equipamiento que realmente utilizas y las cosas que llevas de más. Es precisamente entonces cuando el ultralight empieza a cobrar sentido. Se trata de preparar la mochila ligera, compacta y bien pensada. El objetivo es caminar con comodidad y reservar más energía para el propio viaje. Al preparar una mochila ultraligera, fíjate en tres aspectos: el peso, la funcionalidad y la seguridad.
1. Peso: cada gramo cuenta
Antes de comprar equipamiento nuevo, conviene revisar y pesar primero todo lo que ya tienes. Fíjate en qué llevas contigo y qué utilizas realmente durante tus rutas.
La mayor diferencia la conseguirás con los llamados «cuatro grandes»: la mochila, la tienda de campaña, el saco de dormir y la colchoneta. Son precisamente estos elementos los que suelen constituir la mayor parte del peso total. Una mochila más ligera te ayuda a ahorrar energía; una tienda ultraligera o una lona, a ganar espacio; y un saco de dormir y una colchoneta bien elegidos te garantizan un descanso cómodo sin añadir peso innecesario.
2. Funcionalidad: menos cosas, más planificación
El ultralight no consiste solo en reducir el peso. Lo importante es que cada objeto que lleves en la mochila tenga una función clara. Lo ideal es elegir artículos versátiles, compactos y que puedas utilizar de distintas formas incluso en condiciones más exigentes.
Puedes llevar una camiseta de lana merino durante varios días; una toalla de secado rápido ocupa muy poco espacio, un filtro de agua evita que tengas que cargar con varios litros de más y los bastones de trekking pueden servir tanto para caminar como para sostener un tarp. A la hora de cocinar, considera si necesitas un equipo completo o si te basta con un hornillo ligero, utensilios de titanio y una comida sencilla.
3. Seguridad: aquí no conviene escatimar
Llevar menos peso no significa dejar en casa aquello que puede protegerte cuando estás al aire libre. El botiquín, la linterna frontal, la protección contra la lluvia, suficiente agua y una prenda de abrigo también tienen su lugar en una mochila ultraligera.
No conviene escatimar en comodidad para dormir, protección contra las inclemencias del tiempo ni seguridad básica. Una mochila ultraligera bien pensada es más ligera, pero sigue estando preparada para todo lo que puedas encontrarte en el camino.